10 de enero de 2014

Game Over



Me caen tan mal ese tipo de personas.

Todo tipo de personas me desagradan, más las que son cómo ese tipo de personas. Las detesto, en verdad.

Soy un chico tranquilo, en verdad que lo soy; vivo la vida cómo se tiene que vivir, como cualquier persona tengo altos y tengo bajos, como cualquier otra persona vivo feliz y tengo algunas tristezas, me desempeño bien en mis ámbitos y por demás cuestiones a´si, soy creo yo; una persona tan ordinaria que, entro dentro del parámetro de lo normal y estándar que puedo asegurar que me convierto en algo aburrido.

Bueno, el motivo de mis líneas es sencillo, pero a la vez tan perjudicial...

Jamás en mi vida había odiado a nadie. No había tenido la oportunidad de experimentar un sentimiento así, jamás; y, aunque tú lector no me creas, es la simple y sencilla verdad. Jamás en mi vida había conocido el odio. El verdadero odio. Sí, lo admito y lo digo con cinismo, llegué a mencionar esas palabras "Te odio" las llegué a pensar e  incluso llegué a creer que en verdad sentía este pútrido sentimiento. Pero no era verdad, nada de lo que llegué a sentir se comparaba con este sentimiento actual.

Me han caído mal las personas, sí.
Las he llegado a detestar, también.
Me han cansado, igual, pero ¿A quién no?

Pero jamás llegué a odiar. Hasta que la conocí.


¡Es tan sosa! ¡Es tan estúpida! Tan pedante, tan "yo, yo, yo" ¡EGOCENTRISTA DE MIERDA! Y no es que me esté que quejando de no ser yo el centro de atención; es lo que realmente menos deseo. Pero... Estoy tan fastidiado de ella. De sus actitudes, de sus comportamientos, de su estúpida máscara de mustia... De la hipocresía que maneja, y de lo victima... ¡Ah es lo que más odio! De lo víctima que puede llegar a ser.

Ella superó los límites de lo estúpido, lo negativo, lo manipular y lo chantajista; ella sin proponerselo y yo sin pensarlo, llegamos al punto en donde ninguno de los dos puede cruzar más de dos palabras cordiales. Supero lo que un ser humano puede llegar a soportar: Dolor, comunicación, cansancio; aburrimiento, abatimiento, enojo... Ella de verdad lo superó.

¿Cómo es que se esmeró tanto en que la odiara?
¿Cómo es que se esmeró tanto en que yo sintiera asco de hablar con ella?

En verdad, los seres humanos podemos ser tan despreciables. Qué me aterra.

Comenzamos cómo conocidos, nos tratamos y platicábamos tan bien... ¿¡Porque cambio!? Bueno, ara ser sincero a estas alturas me tiene sin cuidado. Después comenzamos a ser algo así cómo pseudoamigos, no eramos amigos, pero tampoco desconocidos. Ella me trataba bien y yo la trataba bien, pero porque en ese entonces ella me agradaba. Creí que quizás pude haberme topado con una persona igual de noble que yo. Pero cuán equivocado estaba.
Paso algún tiempo y yo, te brinde de forma más sincera y real mis sentimientos, mis emociones y mi amistad. Lo hice, y no lo hice con miedo, como lo externaste tú. Y así fue cómo yo, de una manera tan idiota firmo el contrato que tú me extendiste dela manera más hipócrita que pude haber conocido.

Fue ahí que comenzaron los problemas.

Sé que todos tenemos problemas, ¡Lo sé! No soy el pequeño niño de seis años que aún cree en Papá Noel. Ahora soy un hombre de veinticinco años, que sabe perfectamente que pasa contigo, mujer de veintiséis. Sé que todos en algún momento queremos ser escuchados, que queremos tener un poco de atención, sentirnos importantes, queridos por alguien... Lo sé perfectamente. Peor no crees que todo tiene un límite, ¿No lo crees? 

Dime, sé que estás leyendo esto; ¿No te aburres de ser así? ¿De quejarte todo el tiempo? ¿No te aburres de tu PATÉTICA vida? ¿No te cansas de que todos, te tengan LÁSTIMA? Ah, vaya, vaya... ¿Qué son esas lágrimas? ¿No te habías dado cuenta? Todos en la vida, las personas que te conocen te tienen lástima, inclusive yo, y ese es uno de los peores sentimientos que un ser humano puede tenerle a otro; además de la indiferencia. ¿Y sabes que es lo mejor? Qué yo te profeso total lástima e indiferencia infinita. Responderé a tus preguntas mentales; las personas te tienen lástima porque TÚ los orillaste a eso; los obligaste a que te mirarán cómo lo que tu te miras: Una basura; algo que no sirve, algo que "la vida odia" Y así sucesivamente, nos encaminaste a todos por un camino por el cuál, no es agradable recorrer.

Pero uno se esmera... Se esmera en verdad, ignorar las acciones con las que nos orillaste a actuar... Pero.... Lamentablemente... ¡Todo tiene un fin!

¡Un Game Over!

Oh vaya... he cometido un error muy grave... ¿Cómo fue que esta entrada se convirtió en algo tan directo para ti? Jajajaja, Casualidades de la vida, ¿No? Primero comienzo dirigiéndome a una población en general... y finalmente, termino aniquilándote y evideciándote aquí. ¿Curioso, no?

Ah... Me he aburrido. Me aburrí de escribirte, de dedicarte mi odio. Me aburres. Así de simple.

Tanto, que ya no deseo seguir escribiendo estas líneas. Soy un hombre complicado, ¿No? Pero no más que tú querida... Qué feo, ¿No? Tener muchas virtudes, no saber aprovecharlas y tratarte cómo a la misma mierda de caballo. Eso es patético.

Pero en fin... Siempre hay un Game Over para los juegos ¿No?

¿Qué crees?

El tuyo llegó.


GAME OVER.


29 de diciembre de 2013

Feelings

Hace un año, quizás... O más tiempo tal vez, estos días para mi solo eran eso... días, no tenían nada de especial. Es más confesaré; que estos días para mi... Eran un completo martirio.

Pero hoy... Mientras escribo estás palabras... Es tan distinto.

Tan diferente...

Tan profundo que duele...

¿Es así como se siente el amor?

Nuestra relación raya en lo extraño. Demasiado extraño, que nadie lograría entender, pero ese no es el caso; yo no deseo que nadie nos entienda. Solo él y yo. Solo eso. Pero... Es tanto el sentimiento... Qué ya no sé si estoy viendo borroso por el cansancio, el sueño y el sentimiento... O son las lágrimas que derramo al pensarlo, al anhelarlo; al extrañarlo...

Todo esto no tiene sentido...

Pero dime tú, el que está leyendo:

¿Qué sentimiento o emoción tiene sentido? Ninguna mi querido lector...

Los sentimientos y emociones se sienten, no se razonan... Y es lo que yo estoy haciendo ahora. Es ridículo; lo sé. Bastante patético viniendo de una persona cómo yo: Fuerte, ágil, recia; que no creía en esas cursilerías del amor, que ella creía... ¡Ella creía! Qué jamás encontraría al amor de su vida... Y mírala, ahora; llorando por alguien que tan solo se fue unos días. ¿Verdad que es patético? ¿Verdad que sí? El llorar por recordarlo, por extrañarlo, por sentirse algo sola... Sé que jamás me ha dejado y que ha estado siempre conmigo... Pero... Extraño tanto su calor, su sonrisa esa sonrisa que me derrite. Extraño sus abrazos, en donde siempre me siento segura y en mi hogar , extraño su calidez, aquella que me calma cuándo estoy asustada... Extraño el poder sentirlo, el saber que está aquí conmigo... Puede que esté ahora conmigo, pero no lo siento. Y lo extraño demasiado. Tanto que me duele, me duele cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día... Cada mísero y efímero momento de existencia lo extraño. ¡Lo extraño!

¿Está eso mal? ¿Extrañar a alguien? Esperar con ansias que pueden rayar en lo enfermo, a que ¿Él regresé? ¿Está eso mal? Aww~ De verdad jamás creí conocerme en está faceta. Es verdad; he extrañado a muchas personas en mi corta vida, a muchas... Pero... Jamás había extrañado a alguien tan... Tan... ¿Cómo describirlo? ¿Dolorosamente? ¿Profundamente? ¿Realmente? No lo sé con exactitud... Solo sé, que de verdad, con el corazón en la mano lo digo: Lo extraño. Lo extraño a morir.  Y sé que sueno cómo una persona patética y desesperada al escribir estas líneas... Pero... Pero... Es mi única forma de tenerlo más y más cerca de mi. ¿Triste no? Alguien cómo yo... Llorar por alguien.

Pero eso no es lo más trágico de mi historia. Oh no, querido lector. No es la primera vez que le he llorado. Claro está, él no lo sabe. Ni creo que lo sepa... Creo. No quiero agobiarlo, ni hacerlo sentir culpable por estás tristes y chiqueadas lágrimas. Él solo merece felicidad; y eso es lo que le voy a dar. Cómo decía. Está creo es la...

Uhm..

¿Segunda?

¿O tercera?

¡Oh vaya! No lo sé... Ya lo olvidé. Pero le he llorado una vez más. Una vez más, al escuchar una canción que él me dedico. ¡Eso es lo más triste! Llorar porque una simple canción fue el detonante de todo esto que había escondido. Sí, lo admito. Lo había escondido, ¿Porque? No quería verme (ni sentirme) tan débil, no quería parecer una persona caprichosa y mimada, no quería... ¡No quería exagerar las cosas!  No quería verme, sentirme o que él mismo me lo dijera, que parecía de esas horribles y feas "enamoradas" de hoy en día. Y durante este corto; pero eterno tiempo para mi... Lo escondí. ¿Cómo? ¡Sencillo! Matando tiempo, fingiendo pasarla bien cuándo en verdad, solo mi corazón latía por saber que pronto se acabaría esta espera y por fin podría verlo...

Pero... Oh Dios.... ¡El tiempo es tan cruel! ¡Y el destino más! Estos días, se han hecho eternos, siglos, calamidades interminables que... A final de cuentas a mitad de mi "suplicio" he sucumbido ante él. Me he dado la libertad, de llorar ahora sí, plenamente... ¿Porque? ¿Porque?

¿Porque?


Porque de verdad lo extraño.

Para mi, todo esto es nuevo. Ni siquiera con la persona anterior a él, me había puesto así. Pero ¡Vamos! jamás se podría comparar esto con aquello. Jamás. El chiste es que.... Jajaja, ahora rió con lágrimas en los ojos, jamás me había puesto así por alguien.

Jamás había contado las horas, para verle.
Jamás me había fastidiado dormir tanto.
Jamás me había puesto a esperar con ansias un día más.
Jamás, había extrañado a alguien hasta que me doliera.

Estos solo son sentimientos. De una triste y desolada persona... O tal vez...

Sentimientos, de una verdadera enamorada.

17 de noviembre de 2013

Llorar

Una vez alguien me dijo "Llorar no solucionará nada."

Tiene razón, llorar no soluciona nada. Absolutamente nada. Pero, ¿Ha pensando siquiera en el alivio del alma? ¿En la limpieza del cuerpo?

Sí, llorar no sirve de nada; al contrario; agota el cuerpo y la mente, te inflama los ojos, moqueas hasta el grado de verte ridículo, se te quiebra la voz, te cansas, te sientes peor y cuándo terminas de llorar un horrible dolor de cabeza viene a ti. Todo esto, claro está por el lado negativo.

Pero veámoslo desde otro enfoque: El llorar; alivia el alma, limpia asperezas, sana heridas; expresa todo aquello que, en el momento no puedes decirlo con palabras. El llorar es un arte e inclusive una bendición que pocos saben apreciar y pocos saben hacerlo en realidad. Es cierto, todos lloran. Sin excepción alguna, la diferencia está en cómo y porqué lloran.

Siempre he sido de la idea, de que el llorar alivia mucho. Y es verdad; a pesar de las consecuencias físicas que te trae, sientes cómo te deshaces  de todo, como esa carga pesada la dejas ahí y te sientes más ligero; incluso puedes sentir cómo tú alma y mente podridos y carcomidos por toda emoción o situación negativa se comienzan alimpiar y regenerar. No es malo llorar. Por más que todos te digan que llorar es de débiles, de cobardes o de tontos. Creo que están en algo incorrecto. La persona más fuerte y más valiente es aquella que llora. Aquella que derrama lágrimas, no la que se las guarda. La persona valiente es aquella que se muestra cómo es; no la que finge rudeza y fuerza.

¿Sabes? Es bueno llorar. Porque así te das cuenta que eres una persona mejor que las asquerosidades que te rodean. Llorar es bueno; porque quiere decir que tu corazón aún es noble y puro. Sí un día te dan ganas de llorar, hazlo. Te hará bien. Le hará bien a tu mente, a tu corazón, a tu alma... A tu persona.

Todos lloramos de formas distintas.

Algunos; gritando y derramando el caudal salado.
Otras, lo hacen en silencio.
Otras tantas, no lo hacen porque no saben hacerlo, pero lo externan.
Algunas más; buscan un hombro con el cuál desahogarse.
Otras más; toman su almohada y le confiesan todo a esa silenciosa compañera.

Y yo... lloro escribiendo estas simples palabras.

26 de septiembre de 2013

Quiero

No quiero ir a casa. Pero hay dos criaturas esperándome.

No quiero comer, pero el cuerpo me pide que lo alimente.

No quiero dormir, pero el cansancio se apodera de mis ojos.

No quiero pensar, pero aun así ahí están esos pensamientos cómo un clavo en la madera.

No quiero estar sola, pero no hay nadie aquí a mi lado ahora.

Quiero llorar, pero ya me cansé de derramar tantas lágrimas.

Quiero reír, pero no puedo. Mi sonrisa se apagó.

Quiero estar tranquila, pero mi corazón late con desesperación y miedo.

Quiero descansar, pero hay muchas cosas que hacer.

Quiero ignorarlo, pero no puedo, siempre está ahí presente.

Quiero hacer muchas cosas, pero siempre hay algo que lo impide.

Pero lo que más quiero ahora…


Es ser feliz. Y eso, lo voy a hacer.

19 de agosto de 2013

Carta a un ex-amor.


Hola; ¿Cómo estás?

Bueno, siendo sincera, espero que estés muy bien. De verdad. Aunque no me creas; me gustaría saber que eres feliz ahora; que tienes una vida decente; que te desenvuelves con éxito en el mundo, que comes, que duermes, que ríes, que lloras…

Vaya pues, me gustaría saber que tu vida sigue adelante…

Cómo la mía ahora va así.

Hey, Hey, calma, antes de que botes mis palabras… ¿Serías amable de leerme un poco? Solo pido eso, que me leas; es todo.

Verás. Mi vida era un asco después de que tú y yo termináramos nuestra historia. Oh sí, sé que jamás quise aceptarlo, por el simple hecho de que existía el factor Orgullo, miedo y tristeza por el cuál no quise decirte. 

Pero ahora, que las cosas han cambiado un montón; creo que es necesario decirte esto.

Es cierto que lloré infinidad de veces. No lo niego.

También que me sumí en una depresión. Es más, dejé mi helado favorito por tu culpa.

No negaré que hubo una vez; pero una vez en que la fugaz idea del suicidio cruzo por mi alocada cabeza. Pero... Me arrepentí. No era la mejor vía. Y me alegro de ello.

¿Qué más me pasó? Oh es verdad. Tampoco negaré que la vida, la veía con una cruda y cruel realidad que hasta para el más escéptico era horrible.

Un sinfín de cosas me pasaron cuándo tú y yo terminamos nuestra relación denominada noviazgo.

Y entre ellas esta lo que quiero decirte con mis palabras.

Eh conocido a alguien.

¿Asombroso, no?

Bueno, siendo sincera contigo y conmigo, jamás pensé que encontraría a alguien. Creí (bien al estilo de novela o película) que jamás encontraría a alguien que pudiera calmar y sanar mi persona. Pero ¡Oh sorpresa! Llegó. Y fue… increíble.

Es raro describirlo, pero trataré de hacerlo.

Él… Es un completo idiota.

¡Sí! Así cómo lo lees. Es un idiota en toda la extensión de la palabra.

Pero no el idiota que muchos creen. Es… Un idiota lindo.

Es torpe.

Es despistado.

¡Es más inocente que yo!

Es caballeroso...

Es atento…

Es… Todo lo que deseé. De verdad, él es todo lo que eh deseado.

No niego que algunas veces solemos discutir. Y vaya que discutimos. Me hace sentir mal también. Lo hago sentir mal. Lo eh hecho llorar. Y viceversa. Se preocupa mucho por mí. Me preocupo por él. Soy condenadamente celosa con él. Pero no son celos enfermizos (Yo digo que sí, pero él dice que no) Dice que… “son celos tiernos” ¿Puedes creerlo? Creo que jamás llegaste a decir eso… Al contrario.

Pero cómo sea. Quiero hablarte un poco más de él.

Lo conocí… Por azares del Destino, jamás pensé que él y yo terminaríamos así: queriéndonos, protegiéndonos... Al principio solo lo veía cómo alguien ególatra, creído y alzado. Bueno… Lo era, jajá; era misterioso (sigue siéndolo) tenía un temperamento de los mil demonios… Y cuándo lo conocí me dije a misma que sería imposible entablar una relación con él, inclusive una relación de trabajo, social, amistad o lo que fuera… Pero ahora, un año después de conocerlo, de tratarlo a profundidad, de conocer todas sus etapas, sus facetas, sus estados de ánimo, de verlo enojado, triste, molesto, feliz, enamorado…

Eh descubierto que no era lo que creí que era.

Qué es alguien mucho mejor a lo que pensé.

Pasó el tiempo… Y me enamoró.

Sí… Ahora puedo decirlo. Estoy enamorada de él. Pero él no lo sabe… O al menos eso creo yo. Tenemos una relación, pero no le eh dicho esas dos palabras que a ti una vez te dije. ¿Por qué? Bueno… Creo que aún no estoy lista, pero eh de confesar, que estoy a poco de decirlas. No es por compromiso. Es ese sentimiento que te anima a decir Te amo. Cómo yo lo tuve contigo.

¿Sabes? Él y yo tenemos muchas cosas en nuestra contra: La edad, la raza; tiempos, formas de pensar, conceptos distintos de vida; él tiene más experiencia que yo en muchas cosas… Pero aun así lo quiero.
De verdad lo quiero.

Y ahora estoy aquí escribiéndote, no con el fin de restregarte en la cara mi felicidad. No. Eso es lo que menos pensé y a lo mejor tú lo pensaste. Lo siento si así lo viste. Pero lo hago con la finalidad de hacerte saber una cosa.

Soy feliz.

Ahora, verdaderamente soy feliz.


Cuándo tú y yo terminamos nuestra bella relación, mi vida tomó un tinte un tanto gris, que ahora el recordarlo… Me da un poco de vergüenza admitir esa faceta mía un tanto deplorable. Ahora sonrió, veo la vida de una forma distinta; no de la cursi y melosa manera que un enamorado puede verla. No, no. La veo cómo es en realidad. Él me hace ver la vida cómo es en realidad; no en tono rosa, ni gris. Si no, en una amplia gama de colores.

Amé nuestra relación. Y no te reprocho nada; fui muy feliz el tiempo en el que tú y yo fuimos pareja; disfrute a cada momento las cosas tristes y bellas que pasamos.

Es cierto que me dio mucha tristeza el que tú y yo termináramos, pero por algo tuvo que pasar ¿No? Jamás dejaré de quererte.  Pero ahora él forma parte de mi vida, y ahora tiene una gran parte de mi corazón.

Eres y serás un bello recuerdo.

Después de esto, no espero que me hables. Sé que quizás terminarás odiándome por mis palabras.

Pero mi persona necesitaba decirte esto, necesitaba… Despedirme.

Fuiste lo mejor de mi juventud.

La mejor alegría y mi soporte en los peores momentos de mi vida.

Pero ahora, ahora… Alguien más lo es.

Te agradezco por todo y cada una de las cosas que me has brindado.

De verdad. Aunque no lo parezca, doy gracias por haberte conocido.

Pero ahora. Me toca ser feliz.

Y lo seré. Cómo algún día te lo prometí.

Gracias. De verdad, y espero; al igual que yo, puedas ser feliz. Te doy mis mejores deseos y bendiciones, y si la vida nos decide juntar una vez más… Qué así sea.

Adiós; ex-amor mío.

3 de agosto de 2013

Diferentes tipos de amor



El amor es como la vida.

Puede durar un instante y puede ser lo más bello en existir.

La cuestión, es saber si de verdad se ama, o solo es un triste y tonto fanatismo como los que hoy en día se conocen.
Difícil, ¿Verdad?

Hay unos amores que son dignos de recordar. Qué iniciaron un simple "Hola" y hoy… después de varios años de ser novios, y después de varios años de casados siguen diciéndose ese Hola, despertando juntos en la misma cama sonriendo completamente felices.

Hay otros tantos, que; quizás inician de una forma muy extraña, ya se conflictiva, de una forma chusca, espontáneamente, de una amistad, de una duda… de un sinfín de maneras puede surgir u amor, y que se vaya cultivando poco a poco hasta que ellos llegaran a unir sus vidas y emociones en uno solo.

Hay unos que son trágicos. En donde Destino y la Vida deciden darles un poco de tiempo, hacerlos disfrutar, hacerlos gozar lo mejor que puedan, hacerlos sentir vivos para que, en un santiamén, sean muertos en vida. Separándolos por siempre, de una sola manera en la que la vida y destino saben hacerlo: La muerte. Y todavía es peor aún; cuando uno de los dos queda con vida. Culpándose eternamente de la muerte del otro –aun así si tuviera o no la culpa.- Y repitiéndose siempre las misma preguntas "¿Por qué él? ¿Por qué ella? ¿Por qué no a mi?"

Existen otros tantos que sufren, tienen obstáculos, en los cuáles uno de los dos deserta, se cansa de luchar o comienza a dudar. Esos amores no valen la pena y es mejor dejarlos irse. Para perjudicarse menos y seguir con la vida.

Unos más, son aquellos desde la infancia; donde empezaron como buenos amigos, ayudándose mutuamente, riendo, llorando, jugando, buscando problemas, contándose todo… Hasta que ambos caen en cuenta de que estaban profundamente enamorados y no lo sabían.

Algunos son de leyenda: donde ambos sufren mucho, tienen adversidades y al final terminan juntos y felices… A pesar de todo lo que vivieron y pasaron. Pero esos amores… Esos, solo existen en los cuentos de hadas, y si hay en la vida real. Son contadas las parejas con los dedos de la mano.

Unos cuantos –por no decir todos.- son los que confunde el termino "amar" creen que con respirar ya están amando a la otra persona. Qué tan solo de tener unas cuantas cosas en común son almas gemelas, que solo por pensar igual, decir las mismas palabras, están destinados a casarse. Qué solo saliendo un tiempo corto sin saber mucho del otro se dicen "Te amo" como si fuera un respiro elemental del ser humano. Esos "amores" –que no deberían de ser considerados como tales.- no tendrían que existir, por que a causa de ellos, algunos humanos que si se toman el tiempo y el valor de amar de verdad salen lastimados a causa de las falsas ideas que tienen del amor. Estos, solo perjudican, envenenan y te hacen perder el tiempo. Es mejor solo tomarlos como… Algo que nunca existió.


Y al final… Existen esos amores. Si, todos sabemos de cuales estamos hablando. De aquellos que triunfan a pesar de todo. En donde ambos se aman sinceramente se aman, donde ambos desean la felicidad del otro, en donde ambos demuestran sus verdaderas intenciones, sus nobles sentimientos… Pero que no está nada a su favor. Ni la distancia, ni el tiempo, ni la familia, los amigos, la sociedad, la edad, las situaciones a su alrededor e inclusive la iglesia y el gobierno. Pero ellos deciden intentarlo. Deciden arriesgar todo, por que su amor es verdadero y solo quieren una cosa: Ser felices. A pesar de los problemas, adversidades, lo intentan, pero aquí solo hay dos posibles finales.

El primero: En donde ambos logran superar todos los obstáculos y finalmente la vida les da ese pequeño chance de estar juntos; de ser felices y disfrutar de cada momento, hasta que la muerte les separe. Ser felices y demostrarle al mundo entero que, a pesar de todo lo que les hicieron, las trabas, los problemas, dudas, tristezas, ellos están juntos disfrutando de su amor.

El segundo: Ambos siguen su vida… Pero por caminos distintos. Si, lamentablemente fue más fuerte la influencia que la voluntad de ellos. Pero eso no quiere decir que se dejarán de amar. No señor. Quizás pueden seguir sus vidas por caminos separados, pueden estar completamente alejados. Pero aún siguen sintiendo el mismo y profundo amor que sintieron la primera vez. De ahí la frase "El primer amor jamás se olvida" Pueden fingir indiferencia, pueden mostrar sentimientos y emociones que no son de acuerdo a las que realmente tienen, pero siempre… De una u otra forma, estarán al pendiente el uno del otro, velando por su seguridad, por su felicidad, por su bienestar. Sin importar si a ellos no les va bien o se olvidan de si mismos. Si el otro es feliz; con eso es más que suficiente el seguir con vida. Se está bien sabiendo que la otra persona está  a salvo, y tiene una vida tranquila. Le cuidará desde las sombras, de forma anónima y tratará de inmiscuirse en su vida por medio de muchas formas: Recuerdos, palabras, amigos, conexiones, sentimientos, objetos… De todas las forma posibles.

Porqué…

Si esa persona es feliz. También lo es la otra.

12 de julio de 2013

Something

No digas nada.
Ni siquiera Adiós.
¿Por qué?
Será la causa de mis lágrimas.
El que te vayas…
Harás que recuerde todo lo que pasé contigo.
Todo el dolor.
Toda la felicidad.
¿Acaso no piensas en mí?
Ahora es tiempo, y solo debes de amar…

Por favor, ten un poco de piedad
De mi pobre corazón.
Sé que esto terminó. Pero no deseo escuchar
Ese Adiós. Porque sé que es el final.
Y siempre; terminaré llorando, rogando… Por qué regreses…
Harás que recuerde todo lo que pasé contigo.
Todo el dolor.
Toda la felicidad.
¿Acaso no piensas en mí?
Ahora es tiempo, y solo debes de amar…

Ahora creo que es tiempo, de decir “Te amo”
Es momento de llorar.
De decir que fue hermoso… Porque al final

Sé que dirás Adiós.